VIAJE A LA ALCARRIA (TRILLO, CIFUENTES, MORANCHEL, MASEGOSO Y VALDEAVELLANO)


24 de Marzo de 2019

PROGRAMA

7:30 Salida desde Rivas
9:00 Visita a Trillo ( desayuno y ver cascadas)
11:00 Cifuentes visitando:
Nacimiento del Río CifuentesIglesía del Salvador con su magnifica puerta románicaConvento de San Blas ( Hoy Oficina de Turismo)Convento de Santa Cruz ( Hoy Ayuntamiento y Casa de la Cultura)Casa de la Sinagoga
13: 15 Moranchel
14:30-16:30 Comida en Masegoso (Restaurante Las Vegas)
17:30 Valdeavellano (Iglesia de Santa María Magdalena)
18:30 Regreso a Rivas

 

 

TRILLO:  población típicamente alcarreña, situada en la desembocadura del Cifuentes al Tajo y retratada en el Viaje a la Alcarria de Camilo José Cela. Nos ofrece retazos de la historia en sus monumentos, parajes de inigualable belleza en su entorno y los restos de su actividad productiva, donde con frecuencia ensamblan los anteriores.

El Puente sobre el Tajo es seña de identidad y recipiente de historias que rodearon su tiempo y el del municipio, envuelto en batallas que requirieron su paso o su dominio. Trillo, cercado en aguas, tiene en sus puentes parte de su camino, más alejados el puente de Arriba o el puente Murel participan de su protagonismo.

Lo edificios religiosos son parte de su sustrato y relato imprescindible de su historia: La Iglesia de la Asunción de Santa María, o las ermitas de San Juan, San Roque o de la Virgen de la Soledad lo confirman. Los restos del Monasterio de Santa María de Óvila dejan memoria de la importancia del cenobio del siglo XIII.

La Casa de los Molinos es probablemente el edificio más antiguo del pueblo, citado varias veces en documentos medievales como edificio de molienda y de sierra. Las cascada del Cifuentes es el último tramo del río antes de su salto al padre Tajo y constituye un paraje natural donde el agua salvaje peina en su caída un haz de blancura de singular belleza.

 

CIFUENTES : debe su nombre al asperjado de manantiales que originan el afluente del Tajo con el mismo nombre, que fue en su origen Cien Fuentes.

De su importante patrimonio monumental destaca la Iglesia de San Salvador con su espectacular portada románica dedicada al Apóstol Santiago. Su origen data del siglo XIII y su construcción entremezcla elementos de estilos románico, gótico, renacentista y barroco. El Convento de Santo Domingo es otra de las paradas obligadas,  en el que resalta la portada renacentista de su iglesia. En la actualidad es sede del Centro de Arte Santo Domingo y del Centro de Recepción de Visitantes de Cifuentes.

En su arquitectura civil sobresale la Casa de los Gallos, afamada casona del siglo XVI, y los restos de su importante castillo construido por el Infante don Juan Manuel, señor de la villa y sobrino de Alfonso X El Sabio, en 1.324. Cabe señalar igualmente su peculiar Plaza Mayor, del siglo XVI, triangular, típicamente castellana.

 

 

Los murales de Moranchel: trampantojos costumbristas.

Arte urbano en este pequeño pueblo, donde su autora Asun, busca recordar el pueblo como era antaño: desde la panadería hasta la fuente. Su objetivo no es la belleza llamativa,  sino que con ellos trata de “engañarte” –de ahí que sean trampantojos– para que veas las cosas tal y como eran antes, y que así no se olviden.

Pero el objetivo del trampantojo no es sólo recuperar un elemento que ya no está: también busca recuperar los valores humanos que se están perdiendo. Éstos aparecen escritos sobre azulejos –un homenaje a la parte andaluza de la familia de Asun–. Pero hay más, uno de los pájaros pintado está en peligro de extinción, como recordatorio de todo lo que podemos perder.

 

VALDEAVELLANO : Esta pequeña villa alcarreña está situada sobre la vega del valle del río Tajuña . Los habitantes de Valdeavellano mostrarán orgullosos a sus visitantes en la Plaza Mayor su rollo-picota, declarado B.I.C con categoría de monumento, formado por una columna de orden toscano con fuste estriado y capitel con cuatro cabezas de león.Lo más destacado de esta población es la iglesia románica de Santa María Magdalena, reformada posteriormente en los siglos XVI y XVII. Conserva el ábside semicircular con dos pequeñas ventanas y una cornisa decorada con canecillos. Seis arquivoltas de medio punto forman la portada sur del templo que también está decorada con otros elementos típicos del románico como el baquetón en zigzag y los entrelazados.. Dentro encontramos más elementos románicos en la pila bautismal y en las pinturas de la viga del coro alto con decoración vegetal, de roleos y temas figurados de combates entre hombres, músicos, etc… todas ellas realizadas en el siglo XIII.