Viaje a Madrona, Riofrío y La Granja


13 de noviembre de 2022

CONTRASTES: Madrona, Riofrío y La Granja de San Ildefonso.

En esta oportunidad, disfrutaremos de paisajes y cultura de muy diferentes épocas:

Madrona: La primera vez que se conoce una mención de Madrona con este nombre corresponde a un documento eclesiástico del Archivo Catedralicio de Segovia, que data del 1 de junio de 1247, como consecuencia de las relaciones de préstamo efectuadas por la mesa episcopal y por la de los canónigos a los colonos que trabajan las tierras propiedad de la Iglesia. En esta pequeña localidad, podremos visitar la Iglesia románica de San Pedro de Madrona, que guarda aspectos góticos, barrocos y mudéjares.

Palacio Real de Riofrío: Fue su arquitecto Vigilio Rabaglio. Las obras, iniciadas en 1751, quedaron terminadas  en 1762, pero el acceso de Carlos III al trono de España hizo que su madre, Isabel de Farnesio, volviese a representar un papel destacado en la corte y no prestase más atención a este sitio ni lo llegase a habitar nunca.

Quedó incorporado al Patrimonio de la Corona por Carlos III tras el fallecimiento de la reina viuda en 1766.  Por tanto el palacio solo sirvió como pabellón de caza en los siglos XVIII y XIX. Durante cortos períodos en la segunda mitad del XIX, residieron en él don Francisco de Asís, rey consorte esposo de Isabel II y Alfonso XII cuando enviudó, correspondiendo a estas épocas la decoración interior y el mobiliario. El palacio es de estilo italiano, con planta cuadrada y tres pisos de altura. Se encuentra rodeado por un entorno natural de espectacular belleza, un extenso bosque de 625 hectáreas, donde abundan los ciervos y gamos.

La Granja de San Ildefonso: el Real sitio, retiro de Felipe V.  El Real Sitio de La Granja de San Ildefonso, declarado conjunto Histórico Monumental, es una de las mejores muestras del esplendor monárquico del siglo XVIII. Felipe V, el primer Borbón que reinó en España, se enamoró de este bello lugar allá por 1717. Tal fue el “flechazo” que decidió levantar allí un palacio y unos jardines adornados con esculturas y fuentes que le recordaran su infancia en la corte francesa de su abuelo Luis XIV. La creación de este Real Sitio fue su gran obra personal, había encontrado el lugar ideal para retirarse del mundo. Fue su palacio favorito, además de residencia de verano y un bálsamo para las alteraciones de su carácter.

 

Fuente: Patrimonio Nacional