Viaje a las Merindades de Castilla


2, 3 y 4 de Mayo de 2019

Viaje en espera de concretar detalles.

Briviesca, Frias, Oña y Medina de Pomar

 

En el norte de la provincia de Burgos, más de 360 núcleos de población, extendidos en una superficie similar a la vecina Vizcaya, componen la amplia comarca de Las Merindades
En ella, el Ebro y la Cordillera Cantábrica han condicionado un paisaje contrastado, que posibilita la convivencia de diferentes especies vegetales y animales.

 

Paisajes de ensueño
La diversidad vegetal existente origina un variado colorido en el medio natural, atractivo en todas las estaciones del año.
Paisaje de calidad: amplias depresiones y desolados páramos; valles glaciares y escarpadas montañas; grandes cavidades y desafiantes desfiladeros; saltos de aguas y caudalosos ríos; bosques autóctonos y empinadas praderas; todo ello está presente en el paisaje de nuestra tierra.

Herencia del pasado
Desde el hombre primitivo, en Ojo Guareña, hasta nuestros días distintos pueblos nos han legado su herencia.
En la Edad Media la comarca jugó un crucial papel en la Repoblación como núcleo del origen de Castilla.
Merindad: El término, que aparece en el siglo X, hacía referencia a un territorio donde un Merino ejercía como representante real.
Del patrimonio religioso, destacan las numerosas iglesias románicas que a pesar de su reducida dimensión son poseedoras de una buena unidad de estilo. El Gótico también ha dejado buenos ejemplos.
Las abundantes torres defensivas y casas fuertes son restos de su belicoso pasado, de las luchas entre los linajes de los Salazar y de los Velasco. La casona Blasonada está presente en la mayoría de nuestros pueblos.
Como conjuntos monumentales resaltan los de Oña, Frías, Espinosa y Medina de Pomar. Una mención especial merece la casa popular, que basada en el modelo montañés, tiene en la solana su elemento más singular.